El Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, incorpora un conjunto relevante de medidas fiscales orientadas a mitigar el impacto económico derivado de la actual crisis energética. En el ámbito del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se refuerzan y amplían los incentivos dirigidos a fomentar la eficiencia energética y la movilidad sostenible, al tiempo que se introduce una nueva deducción vinculada al autoconsumo eléctrico.
A continuación, se analizan las principales novedades con incidencia en la declaración de la renta de los ejercicios 2026 y siguientes.
Prórroga de las deducciones por eficiencia energética en viviendas
El Real Decreto-ley prorroga el régimen de deducciones aplicable a las obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas, manteniendo tanto los requisitos técnicos como los porcentajes de deducción vigentes hasta la fecha.
En concreto, se amplía hasta el 31 de diciembre de 2026 la posibilidad de aplicar deducciones por obras que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración, así como por aquellas actuaciones que mejoren el consumo de energía primaria no renovable en viviendas.
Adicionalmente, se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027 la deducción por obras de rehabilitación energética en edificios de uso predominantemente residencial, lo que resulta especialmente relevante para comunidades de propietarios y promotores inmobiliarios.
Esta prórroga aporta estabilidad normativa y permite planificar con mayor seguridad las inversiones en rehabilitación energética a medio plazo.
Mantenimiento de los incentivos a la movilidad sostenible
En materia de movilidad, se prorrogan hasta el 31 de diciembre de 2026 las deducciones por la adquisición de vehículos eléctricos enchufables y de pila de combustible, así como por la instalación de infraestructuras de recarga.
No se introducen modificaciones sustanciales en este ámbito, manteniéndose las condiciones, límites y tipologías de vehículos ya previstas en la normativa vigente. No obstante, la prórroga de estas medidas permite seguir incentivando la electrificación del parque móvil y facilita la toma de decisiones de inversión aplazadas.
Nueva deducción por sistemas de autoconsumo energético
La principal novedad en el IRPF es la creación de una nueva deducción por la instalación de sistemas de autoconsumo de energía eléctrica de origen renovable.
Esta deducción será aplicable a las cantidades satisfechas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026 por la instalación de dichos sistemas en inmuebles y edificios de uso predominantemente residencial.
Con carácter general, el porcentaje de deducción será del 10 por ciento, con una base máxima de 5.000 euros. No obstante, este porcentaje se incrementará al 20 por ciento en el caso de instalaciones realizadas en edificios residenciales, siempre que se trate de actuaciones colectivas y que la instalación finalice dentro del ejercicio 2026.
En términos prácticos, la deducción máxima podrá alcanzar los 500 euros en el régimen general y hasta 1.000 euros en el caso de instalaciones colectivas.
Consideraciones prácticas y planificación fiscal
Desde una perspectiva técnica, la nueva deducción por autoconsumo presenta un impacto cuantitativo limitado, debido a la base máxima establecida. Sin embargo, adquiere mayor relevancia cuando se analiza de forma conjunta con otras medidas de apoyo, tales como subvenciones públicas o bonificaciones en tributos locales.
Asimismo, el diseño de la deducción favorece claramente las instalaciones colectivas en edificios residenciales, alineándose con el impulso normativo al autoconsumo compartido y a las comunidades energéticas.
Resulta especialmente relevante tener en cuenta que la aplicación de esta deducción queda condicionada a que la inversión se realice dentro del ejercicio 2026, lo que exige una adecuada planificación temporal.
En este contexto, antes de acometer cualquier inversión, resulta recomendable analizar su impacto fiscal, la compatibilidad con otros incentivos y la situación particular del contribuyente, especialmente en lo relativo a su base imponible y cuota del impuesto.
A tener en cuenta:
El conjunto de medidas introducidas en el IRPF no supone una modificación estructural del impuesto, pero sí refuerza el papel de la fiscalidad como instrumento de impulso a la transición energética.
La prórroga de las deducciones existentes y la incorporación de un nuevo incentivo vinculado al autoconsumo ofrecen oportunidades de optimización fiscal para aquellos contribuyentes que acometan inversiones en eficiencia energética durante 2026.
En este escenario, la planificación fiscal adquiere una especial relevancia para maximizar el aprovechamiento de los beneficios fiscales disponibles y adaptar las decisiones de inversión a las nuevas condiciones normativas.