El Gobierno ha anunciado la ampliación del Código de buenas prácticas hasta noviembre de 2025, una medida clave para aliviar la carga financiera de miles de familias con dificultades para pagar su hipoteca. Esta iniciativa busca proteger a los deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad, especialmente tras los daños provocados por la DANA.
¿En qué consiste el Código de buenas prácticas?
Creado en 2012, el Código de buenas prácticas facilita medidas para reestructurar deudas hipotecarias y evitar situaciones de impago. Sus principales acciones incluyen:
- Reestructuración de la deuda: Carencia en la amortización de capital, reducción del tipo de interés durante cinco años y ampliación del plazo de amortización.
- Quita de deuda: Las entidades financieras pueden ofrecer, de forma potestativa, una reducción del importe total de la deuda.
- Dación en pago: Como último recurso, permite entregar la vivienda para saldar la deuda, con la posibilidad de permanecer en ella durante dos años con un alquiler reducido.
Novedades para 2025
Para el año 2025, el Código se ha ampliado con mejoras que incluyen:
- Reducción del tipo de interés inicial.
- Extensión del plazo de amortización hasta siete años.
- Periodo de carencia de dos años para familias con ingresos inferiores a 25.200 euros anuales (tres veces el IPREM).
¿Quiénes pueden beneficiarse?
Para acceder a estas medidas, se deben cumplir los siguientes requisitos:
- La vivienda hipotecada debe ser la residencia habitual y única propiedad del titular.
- El precio de adquisición no puede superar los 300.000 euros.
- La carga hipotecaria debe representar más del 50 % de los ingresos netos familiares (o el 40 % si algún miembro tiene discapacidad o dependencia).
- La unidad familiar debe haber sufrido una alteración económica significativa o circunstancias especiales (familia numerosa, monoparental o víctima de violencia de género).
Esta ampliación supone un alivio significativo para las familias afectadas por la subida de los tipos de interés y los daños de la DANA.