La Junta de Andalucía ha aprobado medidas extraordinarias para flexibilizar los requisitos de las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) en la campaña 2026. Esta decisión responde a los graves daños provocados por las intensas borrascas registradas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, que han afectado a numerosas explotaciones agrarias y ganaderas en el territorio andaluz.
Las precipitaciones persistentes y las inundaciones han provocado encharcamientos, erosión del suelo, pérdidas de cultivos y dificultades para el manejo del ganado, lo que ha impedido en muchos casos cumplir con los requisitos habituales exigidos para acceder a determinadas ayudas. Por ello, la Administración ha reconocido estas circunstancias como causa de fuerza mayor, permitiendo adaptar las condiciones de las ayudas durante esta campaña.
Objetivo de las medidas adoptadas
El objetivo principal de esta resolución es evitar que agricultores y ganaderos pierdan ayudas de la PAC por circunstancias climáticas excepcionales que han impedido realizar labores agrícolas, sembrar cultivos o mantener determinados requisitos productivos.
Las flexibilidades afectan tanto a pagos directos, ecorrégimenes, ayudas asociadas a la ganadería y a determinados compromisos agroambientales, así como a algunas intervenciones sectoriales.
Cambios en los ecorrégimenes agrícolas
Entre las medidas más destacadas se encuentran varias adaptaciones en los ecorrégimenes relacionados con la agricultura de carbono y la agroecología.
En el caso de la rotación de cultivos con especies mejorantes, se permitirá computar como superficie válida el barbecho posterior a una leguminosa para cumplir el porcentaje de rotación exigido. Además, se elimina la obligación de que las leguminosas representen al menos el 5% de la superficie ocupada por especies mejorantes, lo que facilita el cumplimiento de este ecorrégimen en un contexto en el que muchas parcelas no han podido sembrarse.
Respecto a las cubiertas vegetales en cultivos leñosos, se exime del requisito de mantener la cubierta vegetal viva durante el periodo obligatorio en aquellas zonas que hayan sido gravemente afectadas por inundaciones. Esta medida resulta especialmente relevante para explotaciones de olivar, viñedo o almendro.
Asimismo, en la ayuda asociada a la producción sostenible de proteínas vegetales, no será obligatorio cumplir con determinadas labores agronómicas ni mantener el cultivo hasta el estado de desarrollo previsto cuando las condiciones climáticas hayan impedido su normal desarrollo.
Medidas de apoyo para el sector ganadero
El impacto de las lluvias también ha sido significativo en la ganadería extensiva, especialmente en las explotaciones de ovino y caprino, donde se han registrado problemas sanitarios, mortalidad de crías y dificultades para el pastoreo.
Para evitar la pérdida de ayudas, se han reducido algunos requisitos mínimos:
- En la ayuda asociada para ovino y caprino de carne, el umbral mínimo de salidas de animales se reduce a 0,3 corderos o cabritos por hembra elegible.
- En la ayuda asociada a la producción de leche de oveja y cabra, se rebajan los mínimos de producción exigidos a 40 litros por oveja y 100 litros por cabra al año.
En caso de no alcanzar estos mínimos, se podrá aplicar un ajuste proporcional siempre que se alcance al menos el 50% del umbral exigido.
Adaptaciones en ayudas agroambientales
También se han introducido cambios en determinadas intervenciones del desarrollo rural.
En la operación destinada a cultivos herbáceos de secano, el requisito de rotación se reduce de forma significativa. Mientras que anteriormente se exigía que el 70% de la superficie cambiara de cultivo cada año, en la campaña 2026 bastará con que lo haga el 45% de la superficie.
Además, en los programas relacionados con cultivos industriales como el algodón o la remolacha, el barbecho se considerará superficie válida dentro del sistema de rotación, permitiendo así cumplir con los criterios de subvencionabilidad en explotaciones donde no se ha podido sembrar por las lluvias.
Medidas excepcionales para el sector apícola
El sector apícola también se ha visto afectado por las condiciones meteorológicas adversas. Las fuertes lluvias han podido provocar la destrucción o arrastre de colmenas, lo que dificulta cumplir el procedimiento habitual para su sustitución.
Por ello, los apicultores que soliciten ayudas para el cambio de colmenas podrán comunicar su destrucción por causa de fuerza mayor sin necesidad de acreditar su eliminación física. Esta comunicación deberá realizarse en un plazo de quince días desde la publicación de la resolución.
Importancia de revisar cada expediente PAC
Estas medidas suponen una oportunidad para que muchas explotaciones afectadas puedan mantener sus ayudas de la PAC en 2026, a pesar de no haber podido cumplir algunos requisitos técnicos por causas climáticas excepcionales.
No obstante, cada caso debe analizarse de forma individual, ya que la aplicación de estas flexibilidades puede depender de la localización de la explotación, los cultivos declarados o el tipo de ayuda solicitada.
Por ello, resulta fundamental que agricultores y ganaderos revisen su solicitud de la PAC con asesoramiento especializado, con el fin de garantizar que se aplican correctamente estas medidas y evitar posibles penalizaciones o pérdidas de ayudas.