El pasado 10 de septiembre, el Congreso de los Diputados rechazó la tramitación del proyecto de ley que pretendía reducir la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales.
Las enmiendas a la totalidad presentadas por varios grupos parlamentarios prosperaron, de modo que la norma no seguirá su curso y el Gobierno deberá comenzar de cero si quiere retomar esta iniciativa.
¿Qué significa para empresas y trabajadores?
Jornada ordinaria sin cambios
Continúa en 40 horas semanales según el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores.
No habrá reducción de jornada ni ajustes automáticos en convenios o contratos.
Registro de jornada: Se mantiene la regulación actual
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- Obligatorio el registro diario (art. 34.9 ET y RD-ley 8/2019).
- Sin exigencia de sistemas digitales, acceso remoto en tiempo real ni interoperabilidad.
- Es válido un registro manual o electrónico siempre que sea fiable y se conserve 4 años.
Atención: La Ministra de Trabajo ha anunciado un Real Decreto que podría reforzar estos requisitos en el futuro.
Sanciones laborales sin incremento
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- La infracción grave por incumplir el tiempo de trabajo o el registro seguirá sancionándose con 751 a 7.500 € en total, no por cada persona afectada.
- No se aprueban los nuevos importes ni las infracciones adicionales previstas en el proyecto.
Derecho a la desconexión digital
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- Se mantiene la obligación vigente del artículo 88 LOPDGDD, que exige un protocolo interno, pero sin los refuerzos que pretendía la reforma.
Recomendaciones para las empresas
- Revise su sistema de registro: Asegúrese de que es fiable y conserva los datos durante 4 años.
- Controle las horas extraordinarias y su compensación.
- Mantenga actualizado el protocolo de desconexión digital.
- Siga la evolución normativa, especialmente la posible aprobación de un Real Decreto que regule el registro de jornada.
A tener en cuenta:
Por ahora no hay cambios inmediatos:
La jornada sigue en 40 horas semanales y las obligaciones de registro y sanciones permanecen como hasta ahora.
No obstante, conviene estar preparados ante una futura norma que pueda endurecer el control del tiempo de trabajo.